Conclusiones


La convivencia cotidiana con la hibridez de los medios, las artes, las disciplinas y la no necesidad de definición característica de la época contemporánea, es lo que permite la existencia de 01+01=03. Dejó de importar si era considerado instalación, danza, investigación estética, o ninguna de las anteriores; dando pauta a ser llamado simplemente un producto transdisciplinario, sin que fuera concebido pensando en esa naturaleza. Es, al final, un proceso que sigue abierto y que permite la experimentación de la percepción de la presencia desde un sitio, si no nuevo, por lo menos poco transitado en México y Centroamérica.

Si, dentro de la vieja tradición de definir y categorizar , se tuviera que hacer con el 01+01=03, tendría que decirse que es un proyecto de investigación vinculante entre escena y tecnología que se traduce a instalación, se transforma en laboratorio de investigación y creación y se convierte en producto artístico para ampliarse desde este punto al platearse, como objetivo a corto plazo, desembocar en una próxima residencia de investigación que permita la creación de una obra artística, a partir de un dispositivo-juguete específico y que, mediante su contacto con los espectadores, permita examinar los cambios en la percepción de la presencia tanto de los creadores-intérpretes como del público asistente.

Después de transitar por la construcción del dispositivo y de un montaje a partir de él, queda claro que, en términos del objetivo de investigación y más allá de la riqueza que se encuentra en la generación de movimiento para este dispositivo en particular, la indagación respecto a la percepción de la presencia sucede, inevitablemente, ya en escena, en el momento máximo de creación interpretativa y en la experiencia estética del espectador o usuario de la propuesta artística.

Y es que, si hay una conclusión sobresaliente de este ejercicio es que, la relación establecida entre percibir a alguien presente y el verlo es por demás significativa, rebasando la idea de cuerpo, de energía, de calor, de escuchar la respiración del otro; se trató básicamente de ver al otro, así fuera a través de una pantalla (viendo en realidad solo su imagen), evidenciando la pérdida de preponderancia del sentido del tacto frente al de la vista. Si bien esta hipótesis es una de las que deberán comprobarse en la siguiente etapa del 01+01=03, no se debe olvidar que el mundo existe en la llamada, por Manovich, era de la pantalla y que es el ojo el órgano principal para el que están diseñados estos dispositivos.

Y al asumir la era de la pantalla como una realidad evidente, no deben olvidarse las características de los productos y de los consumidores de la misma, la portabilidad, la posibilidad de ser productor y consumidor simultáneamente, etc. Cuál es el lugar de las artes escénicas, de la danza en particular, en esta época, rodeada de estos dispositivos como formadores de nuestros procesos cognitivos y perceptivos, deberá ser la reflexión más profunda a desarrollar en esta tercera etapa.

Al margen de la siguiente etapa y fuera de los bordes de la investigación general del 01+01=03, está el tema de las formas de enseñanza para la escena. Si la presencia del cuerpo (el cómo es entendida) está cambiando, las maneras de enseñar a un cuerpo a través de otro se diversificarían a la par de las innovaciones tecnológicas, teniendo ya hoy en día escuelas de danza en línea[1] y siendo testigos de toda una generación capaz de aprender, a super velocidades, desde tutoriales también en línea.

Y respecto a los procesos de enseñanza-aprendizaje, podría tratarse ya no solo del cómo sino también del qué y del para qué, al evidenciarse la necesidad de intérpretes capaces de interactuar con dispositivos a partir de la capacidad de exploración de nuevas posibilidades. PC se vio inmerso en el desarrollo de una nueva apropiación del espacio, siendo una pantalla, en específico una cámara en este caso, su nuevo “escenario” y generando una comprensión completamente distinta del movimiento que quiere ofrecer pero sin dejar de percibirlo como danza. Si bien la cámara podría ser tomada como un elemento de utilería que debe ser explorado exhaustivamente, la consciencia de cercanía y la capacidad de mostrar el detalle que este soporte genera en el espectador, modifica su exploración desde el creador-intérprete, regresando nuevamente a lo que se va a ver como accionador de su búsqueda y experiencia creativa.

Hasta aquí, el dispositivo ha dejado fuera la manipulación de video en tiempo real pero cabe mencionar, aunque sea de manera superficial, que está considerada para futuras etapas, conscientes de que esto podría modificar por completo la forma de estar percibir a las 3 presencias planteadas hasta el momento.

Bidimencionalidad, tridimencionalidad y profundidad, son temas también a explorar al empezar a contar con tecnologías capaces de engañar a los sentidos, permitiendo ya la pregunta de ¿qué va a pasar cuando la tecnología realmente logre engañar por completo a los sentidos y no se pueda tener la certeza (por lo menos a simple vista) de si lo que se ve es un cuerpo humano o el producto de una sofisticada interfaz tecnológica? Pregunta tan amplia que no pretende ser respondida por esta investigación pero que no ha dejado de estar presente en todas las versiones del 01+01=03. Lo que le atañe al presente proyecto, en una tercera etapa que continúe lo planteado en este capítulo, es la exploración de posibles profundidades y lo que los efectos de estas generan en la búsqueda de movimiento y en la percepción del espectador,

Finalmente, no se puede dejar de mencionar la evidencia del miedo manifestado a que lo que se sabe, como hacedores de danza, deje de ser útil o necesario; miedo a ser remplazados o a cambiar lo que se entiende aún por danza por solo presionar botones, apostando porque es en este miedo donde radica la resistencia de abrir la danza y la escena a procesos verdaderamente transdisciplinarios. Apuesta que por supuesto tendría que asumirse en otra investigación desde alguna rama más cercana a la psicología que lo que aquí se pretende.

Mientras tanto, en lo que la tercera etapa de este proyecto transcurre y sigue transmutándose en formas que no se logran imaginar en este momento, la conclusión se acerca al entendimiento de la danza, de la escena, como ese proceso de creación que compromete elementos de secuencialidad, composición, colaboración, espacio, tiempo, etc., en donde, por alguna razón, pierde importancia en su esencia la presencia tradicional del cuerpo humano en movimiento.

[1]    http://www.dancersways.com/es/

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